Cuando me hablaron en inglés en Barcelona

Hoy, en el centro de Barcelona, he entrado a una tienda y he preguntado a una dependienta por el precio de unas chaquetas, a lo que me ha respondido “Please, could you speak in English?”, a lo que yo, con mi sosegada educación he respondido en inglés y finalmente me ha comentado el precio. Personalmente, no he tenido ningún problema; ni me ha molestado ni me sentido indefenso con la lengua. 

Ha sido una escena ciertamente curiosa, poco habitual a lo que uno no está acostumbrado. Normalmente, de acuerdo a cómo funcionan los negocios, el cliente se tiene que adaptar a la lengua del consumidor. Con la relación catalán y castellano pasa lo mismo, ya que muchas veces se pregunta en castellano y se responde en catalán y viceversa.

Tradicionalmente, me he acostumbrado a responder en la lengua en la que me hablaban, sea castellano o catalán, y en los últimos tiempos inglés. Siempre me enseñaron o me dijeron que eso era educación. Aunque la educación no existe. Al final y al cabo, ser capaz de comunicarse en dos, tres lenguas o las que sean debería ser un motivo de orgullo.  Es increíble la de debates que pueden suscitar las lenguas y la de condicionamientos culturales, sociales, de clase y etcétera que hay. 

La gente hablará como quiera y cuando quiera, teniendo motivos políticos, culturales, educativos, comunicativos y de todo tipo. Lo importarse es comunicarse, pero cuando estás en tu “tierra” se te hace raro que te respondan en una lengua “extranjera” (aunque en realidad cada vez lo sea menos). Me hizo recordar en cierta manera a cuando estaba en Edimburgo. Al principio, mi nivel no era muy fluido y tenía problemas para entender a los escoceses, pero obviamente no les iba a decir “Podrías hablarme en español?”, porque básicamente no me iban a entender y a ellos les sentaría mal que en su “tierra” les respondan en el idioma de los españoles-groseros-lava-platos-camareros-y-limpia-váteres. 

La lengua es el principal mecanismo de adaptación e integración para los migrantes. Soy incapaz de terminar este post, como los sistemas de comunicación humanos…que son interminables.

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