Diario de un barrioviajero

La serie Diario de un barrioviajero es un proyecto que comencé el verano de 2015 con el viaje a París que realicé con mis padres. A partir de allí, comencé a describir el día a día y analizar lo que observaba mientras viajaba. Poco a poco, la idea barrioviajera fue pillando forma hasta convertirse en una especie de guía-relato de los lugares, en el que combinaba las anécdotas personales  y los análisis sobre temas generales.

Hasta el momento tengo cinco. Os dejo los enlaces de los diarios:

Diario de un barrioviajero: Marruecos, mi primera visita al mundo árabe

“Este diario pretende ser una introducción a la cultura árabe, un manifiesto sobre mis percepciones.”

Diario de un Barrioviajero: 30 días en Cuba. Guía didáctica, anécdotas y
análisis sobre temas generales

“En el diario intento explicar la realidad que he vivido durante todo este tiempo, elaborando una radiografía general de Cuba, con el objetivo de fo
rmar una opinión consolidada y explicar qué ocurre en Cuba. ¿Qué pasa en Cuba? ¿Qué es Cuba? ¿Qué le pasará a Cuba?”

Diario de un barrioviajero: Una semana en Tenerife

“En esta ocasión sustituyo el mochilerismo por un coche de alquiler, la comida basura por la gastronomía tinerfeña y el agua de la fuente por licores y vinos caseros. La gran ventaja de este viaje ha sido el conocimiento de la isla por parte de uno de mis compadres y poder dormir gratis en casa de sus abuelos. Nos hospedamos en un pueblo del norte de la isla, en una casa grande, bonita, colorida, con viñas y un enorme presa canario custodiando el terreno.”

Diario de un barrioviajero: Semana Santa en el norte de Alemania

“El viaje, aún manteniendo la esencia barrioviajera, estaba planeado desde hacía meses y se basaba en visitar Hamburgo, Bremen y Berlín en una semana, con especial interes en la última. Mi amiga fue mi compañera de mi viaje. Residente en Bremen, me facilitó hospedaje 3 noches, lo que permitía ahorrarse dinero. Su conocimiento del país y del idioma eran un punto a favor.”

Diario de un barrioviajero: Peripecias y anécdotas durante mis 21 días por Europa

“Después de meses debatiendo y tras un intento fallido de ir Vancouver (Canadá) a recoger cerezas, la palabra Interrail apareció. En esos momentos no sabíamos cuándo ir,  ni cuánto nos gastaríamos y ni que parte de Europa visitar […] Europa del Este era una gran desconocida para nosotros, pero con un gran atractivo cultural, y además, unos precios más bajos.”